El consejero Chivite afirma que “Corella debe ser ejemplo para el resto de los pueblos de la Ribera, para que se sumen ya a una oportunidad de futuro que no debemos dejar atrás”
El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, asistió el pasado viernes al inicio de las catas que servirán para realizar el estudio geológico del proyecto de concentración parcelaria en Corella, una actuación que tiene un coste de cuatro millones de euros y un plazo de ejecución estimado de dos años. El área regable de Corella es la más extensa del Canal de Navarra.
La superficie afectada es de 3.602 hectáreas, en el ámbito de la Comunidad de Regantes de Corella. De esta superficie total, 3.454 hectáreas corresponden al término municipal de Corella y 148 al término municipal de Castejón, dentro de los sectores XIV y XV de la Segunda Fase del Canal de Navarra. La inversión total de la modernización de este regadío se estima en unos 72 millones de euros.
El acto de inicio de las catas se enmarcó en el primer aniversario de la adhesión de los regantes de Corella a la Segunda Fase del Canal de Navarra. En ese mismo contexto, se celebró una jornada con dos mesas de análisis sobre la importancia del Canal tanto para los agricultores como para la agroindustria y el agua de boca consumida por la ciudadanía del sur de Navarra.
El consejero Chivite valoró positivamente “la visión estratégica” de Corella por haber sido pionera en su adhesión a la Segunda Fase del Canal de Navarra. “Hace un año, entendió las ventajas que supone sumarse al canal. Más del 98 %, 2.500 personas, votaron a favor de unirse a este gran proyecto. Y hoy estamos ya sobre el terreno, con el inicio de las catas, celebrando un nuevo hito”, señaló. La concentración parcelaria y la modernización de estas 3.602 hectáreas, añadió, “puede suponer multiplicar por tres el rendimiento de algunas explotaciones agrarias”.
En este sentido, el titular del Departamento de Cohesión Territorial destacó que la “creciente demanda de productos por parte de la industria agroalimentaria de Navarra debería poder ser satisfecha por los productores locales, siguiendo la filosofía de productos Km. 0. Y no solo por razones de proximidad, menos contaminantes, también por una cuestión de la calidad inmejorable de nuestros productos”. En esta economía circular, apuntó Chivite, “la modernización de los regadíos y la Segunda Fase del Canal de Navarra es vital para el futuro económico de la Comunidad Foral, y de la Ribera en particular”.
Chivite reiteró que “el Gobierno de Navarra está haciendo su trabajo para la construcción de la Segunda Fase del Canal”. Ahora, añadió, “deben implicarse tanto los municipios como las comunidades de regantes. No hay tiempo que perder”. “Corella debe ser ejemplo para el resto de los pueblos, para que se sumen ya a una oportunidad de futuro que no debemos dejar atrás”, afirmó.
El teniente de alcalde de Corella, Félix Bienzobas, agradeció el trabajo del Gobierno de Navarra, del Ayuntamiento de Corella y de la Comunidad de Regantes por lo que calificó como “un hecho histórico”. El inicio de la concentración parcelaria significa, según señaló, “aportar expectativas de futuro a las personas que quieran dedicarse al campo con garantías”.
Por su parte, el responsable de Riegos de Navarra, Joaquín Puig, destacó que la concentración parcelaria de Corella “es ya un hecho, en el que llevamos meses trabajando y que afectará a 2.500 propietarios”. Corella, añadió, “es la punta de lanza en este tren de avance hacia la digitalización y la rentabilidad de la agroindustria y los agricultores”.
La jornada
El encuentro para la conmemoración del primer aniversario de la adhesión de los regantes de Corella a la Segunda Fase del Canal de Navarra se dividió en dos mesas de análisis. En ellas se trató la importancia de la infraestructura desde un punto de vista histórico y jurídico, a cargo de Jesús María Ramírez; desde una óptica municipal, por parte del teniente de alcalde del Ayuntamiento de Corella; y desde el terreno, con la intervención de Jesús Correas, agricultor e ingeniero agrónomo.
En la primera mesa se puso en valor que la concentración parcelaria y la modernización de los regadíos supone pasar de un modelo agrícola medieval a uno del siglo XXI: eficiente, digital y sostenible económica y medioambientalmente. La Segunda Fase del Canal de Navarra se presentó como el futuro del campo en la Ribera, además de una infraestructura solidaria que ofrece un reequilibrio hídrico en Navarra aprovechando las abundantes precipitaciones del norte para regar las zonas del sur.
En la segunda mesa participaron el responsable de Riegos de Navarra y el representante de la Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra, UAGN, David Navarro.
En esta mesa se insistió en el papel clave y fundamental que juega el Canal de Navarra para el abastecimiento de las industrias agroalimentarias de la Comunidad Foral. Actualmente se están importando productos que podrían ser cultivados en Navarra con la modernización y el desarrollo de la Segunda Fase del Canal de Navarra. Las conclusiones apuntaron a que la rentabilidad de las empresas, económica, social y medioambiental, se verá favorecida con el Canal de Navarra.
Clasificación de los terrenos
Las catas iniciadas el pasado viernes en Corella servirán para conocer la capacidad del terreno y clasificar las tierras. La clave y necesidad de estas catas, según el profesor de Edafología de la Universidad Pública de Navarra, UPNA, Alberto Enrique Martín, “es conocer de qué suelos disponemos y qué usos designamos a cada uno de ellos, priorizando los mejores terrenos para cultivar y el resto a otros usos”.
Las catas que se llevan a cabo en el área regable de Corella oscilan entre 1,80 y dos metros de profundidad y permitirán “disponer de un estudio detallado del suelo para tomar las mejores decisiones”, afirmó Martín. Asimismo, concluyó que “en base a conclusiones técnicas podremos determinar en qué tierras no es aconsejable acometer inversiones ante una regabilidad cuestionable”.











