La película de Aitor Arregi y José Mari Goenaga, rodada en euskera y parcialmente en Gran Canaria, aborda sin tabúes la vida sexual de los mayores LGTBIQ+
La aclamada película española Maspalomas, una de las grandes revelaciones del cine nacional reciente y nominada a nueve Premios Goya 2026, llega al Cine de Corella / Korellako Zinema-Aretoan del 6 al 8 de febrero, ofreciendo al público corellano la oportunidad de disfrutar de una de las propuestas cinematográficas más valientes y necesarias del año. Las proyecciones tendrán lugar durante ese fin de semana y las entradas pueden adquirirse a través de la web oficial del cine, www.cinecorella.com.
Codirigida por Aitor Arregi y José Mari Goenaga, Maspalomas ha cosechado nueve nominaciones en los Premios Goya, destacando en categorías clave como Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Guion Original y Mejor Actor Protagonista. Rodada parcialmente en Gran Canaria y originalmente en euskera, la cinta se consolida como una de las grandes favoritas del cine español de 2026.
La película aborda sin rodeos la vida sexual de los mayores homosexuales, despojando la pantalla de eufemismos y tabúes y apostando por una sinceridad radical que, según sus creadores, constituye toda una declaración de principios. El filme narra la historia de Vicente, un hombre mayor que, tras haber vivido su homosexualidad con libertad en Maspalomas, se ve obligado a regresar a su ciudad natal en Euskadi después de sufrir un ictus y quedarse sin recursos tras una separación.
Su regreso implica el ingreso en una residencia de ancianos, un entorno donde la identidad sexual se diluye y la represión reaparece, funcionando como una potente metáfora de la llamada “vuelta al armario”. Tal y como han explicado los propios directores, este proceso afecta a muchas personas mayores LGTBIQ+ al ingresar en residencias, donde se ven forzadas a aparentar heterosexualidad ante el rechazo y la homofobia aún presentes.
Maspalomas se estructura en dos partes claramente diferenciadas. La primera, ambientada en la localidad canaria, muestra con un tono lúdico y desinhibido la libertad vital y sexual de su protagonista. La segunda, tras el regreso a Euskadi, adopta una austeridad más reconocible en el cine de Moriarti, reflejando la represión, la autocensura y el conflicto interno de Vicente. Esta dualidad permite explorar tanto la plenitud como la vulnerabilidad de la vejez homosexual, evitando clichés y apostando por una mirada honesta, política y profundamente contemporánea.
El tratamiento de las escenas de sexo supuso uno de los grandes retos del proyecto, abordado desde el respeto y la ausencia total de tabúes. La película reflexiona también sobre la presión ideológica y moral que atraviesa nuestro presente. El origen del filme se remonta a un viaje de Goenaga a Maspalomas, donde percibió un aire de libertad tan sugerente como inusual, y al posterior contacto con testimonios de personas mayores obligadas a ocultar su orientación sexual en residencias, una realidad que los directores definen como una metáfora cruel de la pérdida de derechos.
El actor José Ramón Soroiz ofrece una interpretación memorable, llena de arrojo y emoción, dando vida a un personaje complejo y profundamente humano.
Al igual que en su día La ley del deseo, Maspalomas aspira a ampliar la mirada del espectador y a desafiar los estigmas que aún persisten en torno a la vejez y la diversidad sexual. Una obra valiente y necesaria que reivindica el derecho al placer, la identidad y la visibilidad de las personas mayores LGTBIQ+, y que llega a Corella como una cita imprescindible para el cine comprometido y contemporáneo.











