Un varón fue detenido tras agredir a un policía en la A-10, provocando heridas a dos agentes, en un balance semanal con 254 denuncias penales
La Policía Foral ha cerrado su balance semanal con un total de 45 personas detenidas o investigadas, en una semana en la que destaca especialmente la detención de un varón por un delito de atentado contra agentes de la autoridad, intervención que se saldó con dos policías heridos.
Entre el conjunto de actuaciones realizadas, las Oficinas de Atención Ciudadana (ODAC) han recogido un total de 254 denuncias penales. Por tipologías, sobresalen los 53 delitos de hurto, 20 por daños, 19 por lesiones —principalmente en el ámbito del ocio nocturno— y 49 estafas de diversa índole.
En lo que respecta a las detenciones, además del citado caso de atentado, se han registrado cinco detenciones relacionadas con violencia contra la mujer y otras cinco por delitos de atentado, resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad.
Precisamente en este último ámbito se enmarca una de las intervenciones más relevantes de la semana. Una patrulla de Prevención y Atención Ciudadana de la comisaría de Alsasua acudió a la A-10, a la altura de Uharte-Arakil, para interesarse por una pareja que caminaba por la autopista sin vehículo. Durante la actuación, el varón mostró una actitud nerviosa y emprendió la huida monte arriba, lo que dio lugar a una persecución de cerca de un kilómetro.
Tras ser interceptado por uno de los agentes, el individuo reaccionó violentamente, propinándole un puñetazo y derribándolo. En el suelo, llegó a agarrarle del cuello y, durante el forcejeo, le mordió en la mano mientras continuaba golpeándole, hasta que el resto de la patrulla logró reducirlo y detenerlo.
Como consecuencia de la agresión, el agente tuvo que ser atendido por la mordedura, que requirió varios puntos de sutura, mientras que su compañera sufrió contusiones y una lesión en el hombro. Al detenido se le imputan delitos de atentado, resistencia y desobediencia.
Además, durante el fin de semana se produjeron dos detenciones relevantes en colaboración con policías municipales. En Tudela, un varón fue arrestado por un delito de lesiones tras agredir a otro joven en la mandíbula a la salida de un local de ocio nocturno. Por otro lado, en Pamplona/Iruña, un hombre de 38 años fue interceptado en el barrio de Ripagaina tras embestir la barrera de un aparcamiento y darse a la fuga a gran velocidad, saltándose varios semáforos. Posteriormente, dio positivo en alcohol y drogas.
La Policía Foral destaca la importancia de la colaboración entre cuerpos policiales y reitera su compromiso con la seguridad ciudadana, así como con la protección de sus agentes ante cualquier tipo de agresión.











