La Policía Foral de Navarra ha tramitado diligencias desde el pasado lunes contra un total de 27 personas, investigadas por la comisión de distintos delitos que ya han sido comunicados a los juzgados mediante atestado policial. Entre todos los sucesos registrados, se ha producido uno en Corella, donde agentes forales desmantelaron un cultivo de marihuana en el interior de un domicilio particular, tras recibir una queja ciudadana a través de las redes sociales del propio cuerpo policial. La intervención culminó con la detención del responsable, que pasará a disposición judicial.
La semana ha dejado además una amplia variedad de actuaciones policiales en diferentes localidades navarras. En el ámbito de la violencia contra la mujer, diez varones fueron arrestados en distintos municipios de la comunidad. En lo relativo a los delitos contra el patrimonio, siete personas resultaron detenidas: tres en Berrioplano por robo con fuerza en una vivienda habitada —con ingreso en prisión decretado—, un joven en Cortes tras forzar una caseta de labranza, y varios menores en Pamplona por la sustracción de patinetes eléctricos, casos resueltos gracias a cámaras de seguridad y sistemas GPS. También en la capital navarra, un hombre fue imputado por estafar cerca de 1.400 euros a una persona con discapacidad, a quien prometió beneficios económicos mediante supuestas inversiones en juegos de azar.
La Policía Foral realizó igualmente cuatro detenciones por requisitorias judiciales: dos en Pamplona, que terminaron con ingresos en prisión —una de ellas gracias a la observación de un agente fuera de servicio—, otra en Tudela y una más en Tafalla. En materia de delitos contra las personas, tres intervenciones resultaron especialmente reseñables: un menor de 15 años fue arrestado en Pamplona tras agredir y amenazar a una educadora de su centro; otro joven de 27, con antecedentes, fue sorprendido en la Rochapea con una mochila que contenía armas blancas de gran tamaño y material para ocultar su identidad; y en Tafalla, un hombre fue detenido por un delito relacionado con la prostitución y la explotación sexual de menores, al encontrársele archivos de pornografía infantil.

En cuanto a los delitos contra la salud pública, además del cultivo desmantelado en Corella, en Barillas se arrestó a un conductor de 64 años tras dar positivo en opiáceos y portar heroína. Su copiloto también fue detenido al descubrirse que había intentado deshacerse de casi 12 gramos de la misma sustancia. Finalmente, en Peralta, una conductora fue imputada por delito contra la seguridad vial tras arrojar una tasa de alcoholemia penal de 1,10 mg/l y circular con el permiso de conducir sin vigencia al carecer de puntos.
Con estas actuaciones, la Policía Foral refuerza su presencia en el territorio navarro y subraya la importancia de la colaboración ciudadana, como demuestra el caso de Corella, cuyo inicio estuvo precisamente en una denuncia vecinal.











