El grupo de investigación INNO-CARE de la Universidad Pública de Navarra ha lanzado en Tudela el Proyecto IMOA-23, una iniciativa que busca mejorar la recuperación funcional del brazo en mujeres que han superado un cáncer de mama. El estudio, financiado por el Gobierno de Navarra, pretende reclutar voluntarias que hayan terminado sus tratamientos activos —cirugía, quimioterapia o radioterapia— y que, pese a estar libres de enfermedad, sufran todavía limitaciones, dolor o linfedema en el brazo intervenido.
El equipo investigador desarrolla un enfoque innovador que combina la imaginación motora y la observación de movimientos como herramientas terapéuticas para favorecer la recuperación física y el bienestar de las participantes. El objetivo es evaluar de qué manera estas técnicas pueden ayudar a reducir los síntomas persistentes y mejorar la calidad de vida tras el tratamiento del cáncer.
Las mujeres que se inscriban en el proyecto participarán en tres sesiones presenciales durante las que se analizarán la fuerza, la movilidad, el dolor y la presencia de linfedema, además de su capacidad de imaginación motora. También se les pedirá que completen algunos cuestionarios sobre sus síntomas y evolución, con el fin de recoger datos que permitan avanzar en nuevas estrategias de rehabilitación personalizadas.
Desde el grupo INNO-CARE subrayan que la implicación de las voluntarias es esencial para seguir avanzando en la investigación sobre la recuperación postoncológica. “La participación de cada mujer es clave para mejorar la salud de muchas otras”, destacan las investigadoras del proyecto, que inciden en la importancia de la ciencia aplicada al bienestar de las pacientes.
Las interesadas en colaborar pueden solicitar más información o inscribirse escribiendo al correo proyecto.imoa@gmail.com o a través de la página web www.proyectoimoa.com. El estudio cuenta además con la colaboración del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA) y del Departamento de Salud del Gobierno de Navarra, que apoyan esta investigación en el marco de su compromiso con la salud y la innovación en la Comunidad Foral.
El Proyecto IMOA-23 se presenta como una oportunidad para muchas mujeres de la Ribera que, tras superar el cáncer de mama, aún conviven con las secuelas físicas de la enfermedad. En Tudela, la convocatoria ha despertado ya interés entre asociaciones de pacientes y colectivos de apoyo, que valoran la iniciativa como un paso esperanzador hacia una recuperación más completa.











