El investigado, compañero de piso de la víctima en Pamplona, está acusado de asesinato, profanación y ocultación de cadáver, sabotaje de equipos informáticos y abandono de animales
El principal sospechoso por la muerte del hombre cuyos restos fueron localizados el pasado 4 de agosto en el embalse de Yesa ha ingresado en prisión provisional sin fianza tras pasar a disposición judicial. La investigación, desarrollada de forma conjunta por Guardia Civil y Policía Foral, ha permitido reconstruir buena parte de los movimientos previos y posteriores a la desaparición de la víctima.
El detenido, de nacionalidad española, convivía con la víctima, un hombre de origen francés residente en Pamplona, en una vivienda del barrio de La Milagrosa. Entre ambos existían problemas previos de convivencia y constaban denuncias cruzadas e intervenciones policiales por discusiones en el domicilio.
La investigación dio un paso clave cuando, el 7 de agosto, la Policía Municipal de Beriáin localizó al perro de la víctima en las inmediaciones de la balsa de Morea. La lectura del microchip permitió identificar a su propietario y, tras no lograr localizarlo, su expareja presentó una denuncia por desaparición. La coordinación entre cuerpos policiales permitió entonces relacionar esa desaparición con los restos encontrados días antes en Yesa.
Sangre en la vivienda y signos de limpieza reciente
El registro realizado el 8 de agosto en el domicilio compartido permitió localizar indicios que resultaron relevantes para la investigación. Los agentes observaron signos de una limpieza reciente, especialmente en el baño, varios envases de lejía y cámaras de seguridad que habían sido desconectadas.
También se encontraron pequeñas gotas de sangre en el techo y en una pared. Los análisis realizados por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil determinaron que correspondían al mismo perfil genético que los restos hallados en el embalse.
Las pesquisas permitieron situar a la víctima por última vez saliendo a pasear con su perro la tarde del 1 de agosto. Según la investigación, no volvió a abandonar el domicilio por sus propios medios.
Asimismo, los agentes constataron que el ahora detenido estuvo al día siguiente en las inmediaciones del embalse de Yesa y que previamente había trasladado varios bultos desde la vivienda hasta su vehículo.
Una sierra de sable y búsquedas en el teléfono
Entre los elementos analizados figura también la compra, días antes de los hechos, de una sierra de sable en un establecimiento próximo al domicilio. Los forenses consideran que las características de los cortes de los restos podrían ser compatibles con una herramienta de este tipo, aunque la sierra no ha sido localizada.
La investigación del teléfono móvil del sospechoso reveló además búsquedas relacionadas con el seccionamiento de carne mediante herramientas cortantes, el estrangulamiento con bridas y el crimen protagonizado en Tailandia por Daniel Sancho y Edwin Arrieta.
El hombre fue detenido el 8 de septiembre en Pamplona cuando salía de su domicilio para pasear a los perros. Tras comparecer ante el juez de Ejea de los Caballeros que dirige la causa, se decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza y se levantó el secreto de las actuaciones.
Al detenido se le atribuyen, de forma provisional, delitos de asesinato, profanación y ocultación de cadáver, sabotaje de equipos informáticos y abandono de animales.












