Se abre en una pestaña nueva

21/10/2026

Mark Wagenbuur: «La bicicleta no solo tiene que ser segura, tiene que ser para disfrutar»

El divulgador neerlandés conocido internacionalmente como Bicycle Dutch visita Navarra de la mano de Biciclistas de Corella, analiza la movilidad ciclista de Pamplona y descubre en Corella el proyecto En Bici Sin Edad

El experto neerlandés en movilidad ciclista Mark Wagenbuur, conocido internacionalmente por su proyecto Bicycle Dutch, ha visitado Navarra durante los días 17 y 18 de octubre para conocer de primera mano algunas de las iniciativas que se están desarrollando en torno a la bicicleta y la movilidad sostenible.

Su relación con Navarra se remonta a 2012, cuando representantes de la Asociación de Medios de Transporte Saludables (AMTS) de Pamplona viajaron hasta Países Bajos para entregarle el Premio AMTS a la Movilidad Sostenible. Catorce años después, Wagenbuur ha devuelto aquella visita. Su trayectoria como divulgador incluye más de 900 vídeos publicados durante las últimas dos décadas, algunos de ellos con más de un millón de reproducciones.

El sábado recorrió Pamplona junto a más de cuarenta ciclistas de diferentes colectivos, entre ellos Biciclistas de Corella, para analizar sobre el terreno calles, parques, carriles bici y el Paseo del Arga. Durante la jornada también participó en un paseo con las conocidas como “yayacletas”, trasladando a varios residentes de Amavir Oblatas.

Un día después, el domingo 18, se desplazó hasta Corella, donde conoció directamente el funcionamiento de En Bici Sin Edad Navarra, proyecto impulsado en la Comunidad Foral por Biciclistas de Corella desde 2018. La iniciativa se acerca ya a los 3.000 paseos con personas mayores y con discapacidad y ha contribuido a extender el movimiento a diferentes localidades navarras.

Wagenbuur prepara además un vídeo sobre su experiencia en Pamplona y Corella, en el que analizará la movilidad ciclista y el desarrollo de En Bici Sin Edad en Navarra.

Tras su visita, habló con Biciclistas de Corella sobre lo que ha encontrado en Navarra, los aciertos y aspectos mejorables de la infraestructura ciclista y, especialmente, sobre la experiencia vivida con En Bici Sin Edad.

«Ha sido una sorpresa muy agradable»

Es su primera vez en Pamplona. ¿Qué impresión le ha causado la ciudad?

Ha sido una sorpresa muy agradable. No esperaba encontrar infraestructura ciclista y no sabía si habría alguna, pero descubrí bastantes tramos. Algunos eran muy nuevos y me explicaron cuáles se habían construido recientemente, como el de la cuesta de Beloso.

Me pareció un trabajo interesante, bien ejecutado y bastante utilizado. Incluso vi a gente subir por esa cuesta, algo que para un neerlandés resulta llamativo porque nosotros siempre pedaleamos en llano.

En algunos tramos nuevos sí me sorprendió encontrar cruces bien diseñados que, al llegar al otro lado, terminaban con giros de noventa grados. Se nota que existe intención de apostar por la bicicleta, aunque a veces parece que quienes diseñan las infraestructuras no las utilizan habitualmente. Hay margen de mejora, como en cualquier lugar, pero la impresión general ha sido positiva.

¿Qué le parecieron el pavimento y la anchura de los carriles bici?

El firme me pareció bastante bueno, especialmente en las zonas más nuevas. Que no todo el carril sea rojo no me parece un problema. Lo importante es que en los cruces sí se utilice para advertir a los conductores de la presencia de ciclistas.

Respecto a la anchura, vengo de Países Bajos, donde una vía ciclista bidireccional tiene como referencia unos cuatro metros, así que algunas zonas me parecieron estrechas. Teniendo en cuenta el número de ciclistas, en muchos casos puede ser suficiente, aunque hay puntos como la Vuelta al Castillo donde adelantar resulta complicado.

«No veo que exista una guerra entre coches y bicicletas»

¿Cómo ve la convivencia entre coches y bicicletas?

Me llamó la atención el respeto que existe hacia los pasos de peatones. Me gustaría que ese mismo respeto se extendiera también a los ciclistas.

Solo he estado un día pedaleando por Pamplona, así que no puedo sacar grandes conclusiones, pero no encontré conductores especialmente enfadados. Cuando circulábamos en grupo se detenían y, en general, tuve la sensación de que la gente era amable. No veo que exista aquí una guerra entre coches y bicicletas, y eso es positivo.

¿La señalización le pareció clara?

Para mí sí, aunque soy un ciclista experimentado. La señalización parecía adecuada y las prioridades estaban bien definidas.

También existe algo que va más allá de las normas: el contacto entre las personas. Un ciclista y un conductor pueden mirarse y decidir con un gesto quién pasa primero. Cuando esa interacción funciona, puede ser incluso mejor que depender exclusivamente de las señales.

Entonces, ¿Pamplona tiene margen de mejora?

Por supuesto. También lo tenemos en Países Bajos. No existe una utopía ciclista.

Lo importante es que aquí percibo voluntad de hacer las cosas bien. He estado en otros lugares donde ni siquiera existe esa intención. Recorriendo Pamplona pensé: “Quieren hacerlo bien”. Y esa ya es una buena señal.

¿Qué cambiaría?

Evitaría especialmente los giros de noventa grados y algunos recorridos demasiado sinuosos. Hay tramos donde la calzada para los coches sigue prácticamente recta mientras el ciclista tiene que desviarse continuamente.

La inversión y la intención están ahí, pero determinadas decisiones de diseño pueden restar calidad al resultado. Un trazado más fluido, con curvas amplias y naturales, facilitaría mucho los desplazamientos.

«La bicicleta hace feliz a la gente»

¿Qué le pareció conocer a las personas que trabajan para promover la bicicleta en Navarra?

Me gustó mucho ver a todo el mundo tan entusiasmado. Al final eso es lo que consigue la bicicleta: hace feliz a la gente.

Lo vi en las más de cuarenta personas que pedalearon conmigo. Existe una actitud de querer enseñar lo que se está haciendo y animar a los demás a probarlo.

Precisamente esa es también la razón por la que hago mis vídeos. No pretendo decir que en Países Bajos lo sepamos todo o que nuestro modelo sea perfecto. Mi mensaje es: “Nosotros lo hacemos así; aprovechad aquello que os pueda servir y adaptadlo a vuestra realidad”.

«La experiencia de Corella me ha dejado una sonrisa»

También ha conocido de cerca En Bici Sin Edad. ¿Qué le ha parecido?

Conocía el movimiento porque nació en Dinamarca y se ha extendido por todo el mundo. También existe en Países Bajos, pero nunca lo había vivido de una forma tan cercana.

La experiencia de Pamplona y, especialmente, la de Corella, me ha dejado una sonrisa. Todavía estoy contento al recordarla porque ves sonrisas por todas partes.

Hay personas que al principio se sientan en el triciclo con cierta reticencia y después no quieren bajarse. Sonríen quienes van en la yayacleta, quienes las acompañan y también las personas que pasan por la calle. La alegría se contagia.

Además, no se trata únicamente de montar en bicicleta. Se trata de estar con personas de otras edades, especialmente mayores, conversar y compartir un momento. Esta experiencia me ha abierto los ojos y creo que debería conocer mejor este movimiento también en Países Bajos.

¿Le ha tocado también personalmente?

Sí. Mi madre ingresó en una residencia el año pasado. Allí tenían un triciclo y pensé que cuando llegara la primavera podríamos salir a pasear, pero no llegó a la primavera.

Ahora mi suegra también vive en una residencia que dispone de triciclo y le he hablado de En Bici Sin Edad. Espero que podamos salir algún día. Después de vivir esta experiencia siento que tenemos que hacerlo.

Una forma diferente de entender la ciudad

En Países Bajos, ¿la bicicleta forma realmente parte de la vida cotidiana?

Sí. Es como ponerse los zapatos. Estamos tan acostumbrados que surge de manera natural: sales de casa, te subes a la bicicleta y empiezas a pedalear.

Pamplona tiene muchas pendientes. ¿Cómo las ha llevado?

Al principio me preocupaban. Tuve que bajarme de la bicicleta en algún tramo, aunque conseguí superar la pendiente más cercana al centro utilizando la marcha más corta. ¡Toda una proeza para un neerlandés!

También vi que algunas personas utilizan los ascensores para salvar los desniveles. En general, el resto de la ciudad me resultó bastante accesible.

En la avenida Carlos III bicicletas y peatones comparten espacio. ¿Qué opina?

Creo que habría que limitar todavía más el tráfico privado de paso por el centro. Si eliminas los desplazamientos innecesarios en coche, ganas espacio para peatones, bicicletas y también para quienes realmente necesitan acceder en vehículo, como personas con movilidad reducida, suministros o taxis.

En los municipios neerlandeses utilizamos una máxima: hay que diseñar las calles para las personas que viven en ellas y las disfrutan, no para quienes simplemente las atraviesan en coche.

No significa impedir el acceso, sino evitar que las calles se diseñen prioritariamente pensando en el tráfico de paso.

«No basta con que la bicicleta sea posible»

¿Qué le han parecido las esculturas de bicicletas de Jesús Sukuntza que hay en Pamplona?

Les tengo mucho cariño. Hace catorce años recibí el premio de AMTS acompañado de una de sus esculturas con forma de sillín y, durante esta visita, Sukuntza me ha regalado otra obra con forma de faro.

Me gusta que sean esculturas con las que la gente interactúa, que toca, utiliza y fotografía. Encajan perfectamente con lo que para mí representa la bicicleta: llevar alegría a la gente.

¿La seguridad es el primer paso para disfrutar de la bicicleta?

Exactamente. Primero tiene que ser segura. Pero si el único mensaje que lanzamos es que queremos que montar en bicicleta sea seguro, alguien puede pensar: “Entonces, ¿es peligroso? Mejor no lo hago”.

El mensaje debe ser que queremos una infraestructura segura para que las personas puedan pedalear tranquilamente y disfrutar.

No basta con conseguir que utilizar la bicicleta sea posible; queremos que la gente sea feliz utilizándola. Entrevista Mark Wagenbuur.docx

Si tuviera que resumir su experiencia en Navarra en una frase, ¿cuál sería?

La bicicleta es diversión. Súbete a la bici y sal a pedalear. Entrevista Mark Wagenbuur.docx

Deja el primer comentario

Patrocina

colaboran

te puede interesar