En una decisiva resolución que fortalece los derechos laborales en España, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha concedido a las empleadas del hogar el derecho a percibir el subsidio de desempleo para mayores de 52 años, incluso si no cumplieron con la previa exigencia de haber cotizado al menos seis años en un régimen que protegiera dicha contingencia.
Esta decisión afecta directamente a más de 6.600 empleadas del hogar en Navarra, de las cuales un notable 39.3% son de origen extranjero y el 90% son mujeres. Con este fallo, se confirma la resolución del Juzgado de lo Social nº 2 de Pamplona, que ya se había pronunciado a favor de computar como cotizados los períodos laborales previos en el Régimen Especial de Empleados de Hogar.
El origen de esta controversia se remonta a una sentencia del 24 de febrero de 2022 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que declaró contraria a la ley comunitaria la exclusión de las prestaciones por desempleo para trabajadores del hogar. A raíz de esto, el Real Decreto-ley 16/2022 modificó la legislación española permitiendo la cotización por desempleo de estas empleadas, aunque inicialmente no les concedía acceso al subsidio para mayores de 52 años debido a la falta de cotización efectiva requerida.
El caso que llevó a esta decisión final involucró a una demandante de 58 años, quien había trabajado bajo el régimen especial en varios períodos desde 1985 hasta 2012, y cuyo derecho al subsidio fue inicialmente negado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE). La demandante, que solo pudo empezar a cotizar por desempleo a partir de octubre de 2022, había acumulado suficientes días de cotización, pero no los años requeridos.
El TSJN, al confirmar la demanda, ha sentado un precedente para que estos períodos anteriores sean reconocidos, promoviendo así la igualdad de trato y corrigiendo una discriminación prolongada. Esta decisión solo puede ser apelada mediante un recurso de casación para la unificación de doctrina ante el Tribunal Supremo.
Este fallo es un paso significativo hacia la igualdad de derechos en el sector laboral, garantizando que las contribuciones de las empleadas del hogar sean justamente reconocidas y compensadas.











