Durante la invasión franco-navarra de 1521, vecinos de Alfaro y Calahorra saquearon el término de Corella; los corellanos respondieron entrando en tierras alfareñas y llevándose una cantidad equivalente de ganado
Los campos que separan actualmente Corella de las localidades riojanas vecinas fueron escenario, hace más de quinientos años, de un episodio que podría parecer sacado de una aunténtica película. Sin embargo, ocurrió en el contexto de una guerra y terminó con el robo de aproximadamente 4.500 cabezas de ganado ovino, además de un número indeterminado de cabras.
Los hechos se remontan a 1521, uno de los momentos más convulsos de la historia de Navarra. Nueve años antes, en 1512, las tropas de Fernando el Católico habían conquistado el reino. La antigua dinastía navarra de los Albret no renunció a recuperarlo y, en mayo de 1521, un ejército franco-navarro dirigido por André de Foix, señor de Asparros, entró en Navarra y consiguió ocupar buena parte del territorio en apenas unas semanas.
Aunque las principales operaciones militares se desarrollaron lejos de Corella, la guerra reavivó las antiguas tensiones existentes en la frontera entre Navarra y Castilla. Las diferencias por los pastos, los términos municipales y el paso del ganado ya habían provocado disputas entre las poblaciones de ambos lados. La presencia de soldados y la situación de inestabilidad hicieron que aquellos conflictos locales adquirieran una dimensión mucho más violenta.
Según la denuncia presentada por los vecinos de Corella a finales de 1522, mientras el reino estuvo ocupado por quien la documentación denomina «Mesier de Gasparres, capitán del rey de Francia», grupos procedentes de Alfaro y Calahorra entraron en el término corellano para saquearlo. De sus campos se llevaron alrededor de 4.500 cabezas de ganado ovino y una cantidad no determinada de ganado caprino.
La cifra permite comprender la magnitud del ataque. No se trató del robo ocasional de unas pocas ovejas, sino del desplazamiento de miles de animales, una operación que habría necesitado la participación de numerosas personas y que suponía un importante perjuicio para los propietarios y para la economía local.
La respuesta de los corellanos
Los vecinos de Corella no se quedaron de brazos cruzados. La documentación señala que respondieron entrando en los términos de Alfaro y llevándose una cantidad equivalente de ganado.
Más que una batalla campal entre dos ejércitos, se trató de una incursión fronteriza seguida de una represalia. Era una forma de justicia directa habitual en épocas en las que los conflictos entre concejos podían prolongarse durante años y la autoridad real tenía dificultades para controlar inmediatamente lo que sucedía en las zonas fronterizas.
Corella devolvió posteriormente los animales que había tomado como represalia. Sin embargo, los vecinos de Alfaro y Calahorra no habían hecho lo mismo con el ganado corellano. Por este motivo, en noviembre de 1522 se emitió una comisión dirigida al corregidor de Logroño para que obligara a los responsables a devolver las cabezas de ganado que se habían llevado por la fuerza del término de Corella.
El documento original utilizado por los investigadores se conserva entre los registros del Archivo General de Simancas, una de las principales fuentes para conocer los conflictos que se produjeron en las fronteras de la monarquía durante aquellos años.
Una pequeña guerra dentro de una guerra mayor
El episodio de las 4.500 ovejas quedó eclipsado por acontecimientos históricos mucho más conocidos, como el asedio de Logroño o la batalla de Noáin, que terminó con la derrota del ejército franco-navarro el 30 de junio de 1521. Sin embargo, lo ocurrido en Corella muestra cómo las grandes guerras también afectaban directamente a la vida cotidiana de las pequeñas poblaciones.
Mientras los reyes, generales y nobles disputaban el control de Navarra, los habitantes de la Ribera sufrían saqueos, alojaban soldados y defendían sus campos, cosechas y rebaños. En el caso de Corella, la guerra terminó convirtiendo a miles de ovejas en botín y provocó una contundente represalia contra la localidad vecina.
Cinco siglos después, aquella incursión permanece como uno de los episodios más curiosos de la historia local: el día en que el robo de 4.500 ovejas estuvo a punto de convertir los campos situados entre Corella y Alfaro en un auténtico frente de guerra.
Bibliografía
TÉLLEZ ALARCIA, Diego (2021). «Alfaro vs. Corella: un frente secundario de la Expedición Franco-Navarra de 1521». Graccurris. Revista de Estudios Alfareños, n.º 32, pp. 61-83. Es la fuente principal para reconstruir el enfrentamiento entre ambas localidades dentro de la campaña militar de 1521.
DIAGO HERNANDO, Máximo (2007). «Las regiones castellanas fronterizas con Navarra ante la conquista del reino en 1512». Príncipe de Viana, año 68, n.º 242, pp. 917-946. Este estudio recoge la comisión expedida para que Alfaro y Calahorra devolvieran el ganado arrebatado a los vecinos de Corella.
Fuente documental original citada en la investigación:
Archivo General de Simancas, Registro General del Sello, noviembre de 1522, primera parte: comisión dirigida al corregidor de Logroño para obligar a los vecinos de Alfaro y Calahorra a devolver las cabezas de ganado tomadas por la fuerza en el término de Corella.











