La Korrika dejó a su paso por la Ribera una jornada llena de ambiente, participación y compromiso con el euskera. En Corella, la implicación local fue especialmente destacada gracias a Tambarria Kultur Elkartea, que además de organizar sus kilómetros impulsó la Korrika Txiki y diversos talleres, acercando la fiesta también a los más pequeños.











