Durante el día de ayer lunes, 11 de agosto, el Diario de Navarra publicó el artículo de opinión titulado “Oda a la seguridad local en Corella”, firmado por Andrés J. Sanz Fernández, en el que se recogían quejas de vecinos y usuarios de redes sociales sobre basura, vandalismo, peleas y otros problemas de seguridad en la Ciudad. Algunos de estos testimonios llegaban a calificar a Corella como una “ciudad sin ley”.
El autor recordaba que, en años anteriores, la Policía Local no podía cubrir los turnos nocturnos, derivando las llamadas de emergencia al 112 para ser atendidas por Guardia Civil o Policía Foral. Según Sanz, aunque en algún momento esta situación mejoró, actualmente se estaría retrocediendo: “Llevamos días sin turno regular de Policía Local por las noches… la semana pasada tres noches no pudimos localizarlos y, según se vaticina, el mes de agosto viene parecido”.
Esa misma noche, el Concejal de Seguridad Ciudadana, Ignacio Sobejano Sesma, emitió un comunicado titulado “La tozudez de los datos”, en el que defendió la realidad del servicio frente a las percepciones negativas. Según datos oficiales, el turno nocturno de Policía Local en Corella se cubre en más del 90 % de los casos. El edil subrayó que Corella no es una “ciudad sin ley” y que sus índices de seguridad no son peores que los de otras localidades de la Ribera navarra o de la Rioja Baja.
Sobejano recordó que solo Tudela y Corella tienen programado un servicio nocturno regular de Policía Local, aunque en el caso corellano la dotación por turno es de dos agentes, lo que puede provocar que una baja imprevista deje sin cubrir una noche. Asimismo, destacó el compromiso y la profesionalidad de la plantilla, así como las limitaciones legales que impiden acelerar los procesos de reposición de efectivos.
En definitiva, mientras el artículo de opinión describe una sensación ciudadana de desprotección y abandono nocturno, el comunicado municipal aporta datos y contexto que matizan esa percepción, destacando que la cobertura nocturna existe en la mayoría de las ocasiones y que las comparaciones exageradas no se corresponden con la realidad estadística.











