28/02/2026

De la Navarra más lluviosa a la más seca: Corella, entre las localidades donde menos llueve de la Comunidad Foral

El contraste climático navarro deja diferencias de hasta cinco veces más precipitaciones entre el norte atlántico y la Ribera del Ebro

Una tierra pequeña con grandes diferencias climáticas

Navarra es un territorio de contrastes. En apenas un centenar de kilómetros se pasa de montañas cubiertas de bosques verdes y lluvias frecuentes a paisajes abiertos, secos y soleados propios del valle del Ebro. Esta diversidad convierte a la Comunidad Foral en uno de los lugares con mayor variedad climática de España.

Mientras en el norte las precipitaciones forman parte habitual del paisaje cotidiano, en el sur navarro —y especialmente en la Ribera— la lluvia es mucho más escasa y concentrada en determinados momentos del año. Corella es un claro ejemplo de esta realidad climática.

El norte navarro: lluvia abundante durante todo el año

Las zonas del Pirineo y del noroeste de Navarra reciben la influencia directa del océano Atlántico. Las masas de aire húmedo chocan con el relieve montañoso y provocan precipitaciones frecuentes y abundantes.

Localidades como Artikutza o Goizueta encabezan habitualmente los registros pluviométricos, superando ampliamente los 1.800 o incluso los 2.000 litros por metro cuadrado anuales. Allí la lluvia puede estar presente más de la mitad de los días del año, lo que explica sus paisajes verdes, ríos caudalosos y densos bosques.

Este escenario contrasta radicalmente con el que se vive en la mitad sur de la comunidad.

Un cambio progresivo hacia la sequedad

A medida que se desciende hacia la Zona Media, las precipitaciones empiezan a disminuir. Pamplona y su entorno actúan como una zona de transición climática, con lluvias moderadas que combinan rasgos atlánticos y mediterráneos.

Sin embargo, el verdadero cambio se percibe al llegar a la Ribera. Aquí desaparece casi por completo la influencia oceánica y domina un clima mediterráneo seco, con inviernos suaves, veranos muy calurosos y precipitaciones irregulares.

Corella, en la Navarra donde menos llueve

Dentro de este mapa climático, Corella se sitúa entre los municipios con menor pluviometría de Navarra. Su ubicación en el extremo sur de la comunidad la integra en la zona más seca del territorio foral, donde las lluvias anuales son muy inferiores a las registradas en el norte.

Mientras en algunas localidades pirenaicas puede llover más de cinco veces lo que cae en la Ribera, en Corella las precipitaciones son escasas y suelen concentrarse en episodios concretos durante otoño y primavera.

Esta realidad climática ha marcado históricamente la vida local. La importancia del regadío, la adaptación de los cultivos y el predominio de paisajes agrícolas abiertos están directamente relacionados con la falta de lluvias regulares. Los largos periodos de cielos despejados y la elevada insolación forman parte también de la identidad meteorológica corellana.

Un contraste que define Navarra

La diferencia entre el norte húmedo y el sur seco convierte a Navarra en un territorio singular desde el punto de vista climático. En pocas horas de viaje se puede pasar de paraguas casi permanentes a meses enteros con apenas precipitaciones.

Corella representa precisamente ese extremo meridional de la Comunidad Foral: una Navarra luminosa, cálida y seca que contrasta con la imagen más lluviosa asociada tradicionalmente al territorio.

Un recordatorio de que, incluso dentro de una misma comunidad, el clima puede cambiar por completo el paisaje, la economía y la forma de vivir de sus pueblos.

Deja el primer comentario

Patrocina

colaboran

te puede interesar