En una operación conjunta de la Guardia Civil y los Mossos d’Esquadra, cinco personas han sido detenidas por su presunta implicación en la venta de una menor de 14 años, vecina de Corella, que fue entregada a otra familia a cambio de 5.000 euros, cinco botellas de whisky y varios alimentos, con el fin de casarla de manera forzada con un joven de la familia compradora.
Según la investigación, los hechos se iniciaron el pasado mes de enero en Corella. Los padres de la niña —que no estaba escolarizada y pertenecía a una comunidad romaní— habrían pactado con una familia residente en la provincia de Lleida el matrimonio de su hija con uno de sus hijos. Tras cerrarse el acuerdo, la menor desapareció de Corella, lo que despertó la alerta de los Servicios Sociales, quienes denunciaron la situación ante la Guardia Civil al sospechar que podía ser víctima de un delito.
A partir de esa denuncia se activó el protocolo del Equipo Mujer-Menor (EMUME) de la Guardia Civil en Navarra, que inició una investigación en colaboración con los Mossos d’Esquadra. Las pesquisas permitieron descubrir que la niña había sido trasladada a Cataluña, concretamente a Les Borges Blanques, en la comarca de Les Garrigues (Lleida). Allí permaneció bajo el control de la familia receptora, que presuntamente la obligaba a ejercer la mendicidad mientras preparaba la boda forzada.
Los investigadores hallaron pruebas gráficas y testimoniales que confirman que la menor fue utilizada como medio de obtención de dinero y sometida a control constante. Tras varios meses de seguimiento, la joven fue localizada en octubre y puesta bajo la tutela de la Generalitat de Cataluña, en un centro especializado para víctimas de trata y explotación de menores, donde recibe actualmente atención psicológica, educativa y social.
En el marco de la operación han sido detenidos los progenitores de la menor, residentes en Corella, y tres miembros de la familia receptora, de entre 20 y 42 años, en las localidades de Mollerussa y Les Borges Blanques (Lleida). A todos ellos se les imputan delitos de trata de seres humanos con fines de matrimonio forzado y mendicidad, además de otros delitos vinculados a la explotación infantil. Las diligencias judiciales se instruyen de manera coordinada entre los juzgados de Navarra y Lleida, y la investigación continúa abierta para determinar si existieron más personas implicadas.
Fuentes de la Guardia Civil subrayan la gravedad del caso y recuerdan que el matrimonio forzado se considera una forma de violencia machista y de trata de seres humanos, castigada con penas de prisión. Por su parte, los Mossos d’Esquadra destacan la coordinación entre cuerpos policiales y servicios sociales, cuyo trabajo conjunto permitió rescatar a la menor y evitar la consumación del enlace.
Hoy Corella hace un llamamiento a la sociedad para que, ante cualquier sospecha de matrimonio forzado, desaparición de menores o explotación infantil, se acuda de inmediato a las fuerzas de seguridad o a los servicios sociales. La denuncia oportuna puede salvar vidas y evitar que casos como este vuelvan a repetirse.











