El pasado sábado, la localidad de Corella acogió por tercera vez la Ruta por la Memoria Histórica, una iniciativa organizada por la Asociación Cultural Tambarría dentro de sus jornadas anuales. La actividad reunió a decenas de personas que recorrieron los puntos más significativos relacionados con los hechos ocurridos tras el golpe de Estado del 19 de julio de 1936.
El acto comenzó en el zaguán del Ayuntamiento, junto a la placa conmemorativa de las víctimas de la represión franquista. Allí se contextualizó el surgimiento de la Segunda República, el ambiente social previo al conflicto y las reivindicaciones de los distintos sectores sociales y políticos. Posteriormente, los asistentes recorrieron distintos escenarios clave de la represión vivida en Corella durante la Guerra Civil.
Durante la ruta, se rememoraron episodios como la resistencia de unas 40 personas que se atrincheraron en el Ayuntamiento y que, tras ser rodeadas y tiroteadas, fueron obligadas a rendirse. Aquellos detenidos fueron posteriormente tumbados en la Plaza, en un episodio que ha quedado profundamente grabado en la memoria colectiva del pueblo.
El itinerario incluyó también el antiguo “cuarto del Marqués”, utilizado como cárcel extrajudicial, el Palacio de los Arteta —residencia de Arrese—, y el llamado “palacio de los alemanes” o de los Alonso, donde se alojaron miembros de la Legión Cóndor, responsables del bombardeo de Guernica.
En el Barrio Bajo se habló de los fusilamientos y se puso como ejemplo la historia de la familia Garijo. También se abordó la represión específica sufrida por las mujeres, un aspecto frecuentemente silenciado en la narrativa oficial.
La ruta finalizó en la Plaza de los Fueros, lugar emblemático por acoger manifestaciones del 1 de mayo y del 14 de abril durante la República. Allí se recordó cómo los discursos eran espiados y luego criticados desde medios afines al régimen. Además, se visitó la calle La Rúa (hoy Malhombres), donde el centro obrero fue saqueado y sus documentos y libros fueron quemados en plena plaza, evocando métodos propios del nazismo.
Los organizadores subrayaron que la memoria histórica no solo busca rescatar los hechos del olvido, sino también evitar que puedan repetirse. La ruta contó con múltiples voces que, además de la del guía principal, aportaron sus memorias familiares, conocimientos y testimonios orales, enriqueciendo una jornada de reflexión colectiva.
La Asociación Tambarría reiteró su compromiso con la defensa de los valores democráticos y el rechazo a los discursos de odio que resurgen en Europa, apelando a la ciudadanía a mantenerse alerta y comprometida con la memoria y la justicia histórica.













