En el Instituto de Enseñanza Secundaria de Alhaurín el Grande, los estudiantes de segundo de ESO bilingüe han embarcado en una intrigante aventura académica: descubrir la etimología de los elementos químicos de la tabla periódica. Esta iniciativa, nacida de la curiosidad por entender los símbolos que a menudo confunden a los neófitos en química, ha revelado historias fascinantes y significados profundos detrás de estos icónicos códigos.
“¿Por qué el fósforo lleva la ‘P’ y no una ‘F’? ¿De dónde viene el ‘Hg’ del mercurio?”, son preguntas que resuenan entre los jóvenes estudiantes. En su búsqueda por respuestas, los alumnos han descubierto que muchos de estos símbolos tienen raíces en palabras griegas y latinas que reflejan las características o el descubrimiento de los elementos. Por ejemplo, el símbolo del fósforo (‘P’) proviene de ‘phosphóros’, que en griego significa ‘portador de luz’, mientras que el mercurio (‘Hg’) deriva de ‘hydrárgyros’, o ‘plata líquida’.
Este proyecto no solo ha servido para satisfacer la curiosidad estudiantil, sino también para facilitar un entendimiento más profundo de cómo la historia y la ciencia se entrelazan en la nomenclatura química. “A través de esta actividad, los estudiantes han podido conectar los elementos con su descubrimiento original y entender que los símbolos químicos son un lenguaje universal que nos ayuda a comunicarnos en el vasto mundo de la ciencia”, explica el profesorado del instituto.
Los resultados de esta investigación han sido compartidos en el blog escolar, donde se pueden encontrar detalles sobre otros elementos como el yodo (‘I’), que viene de ‘iodes’ (violeta), haciendo alusión a su color. Esta exploración ha permitido a los estudiantes y a la comunidad educativa comprender que los desafíos de aprender la tabla periódica tienen una base lógica y fascinante.











