La primera campaña de control desarrollada en la Ribera no ha detectado ejemplares invasores, aunque sí ha permitido localizar siete galápagos autóctonos protegidos
La campaña anual de control de galápagos invasores impulsada por la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra se ha extendido este año por primera vez a la Ribera, con puntos de seguimiento en Corella, Cintruénigo, Funes y Tudela.
En Corella se instalaron dispositivos en La Estanca y La Estanquilla, aunque el descenso del nivel del agua durante el verano terminó condicionando los trabajos. A mediados de agosto fue necesario retirar ambas trampas y trasladarlas a otros puntos: una a la Balsa del Pulguer, en Tudela, y otra para reforzar el seguimiento en Sotosardilla.
La campaña en la Ribera concluyó sin capturas de galápagos exóticos, pese a que las trampas se colocaron en lugares donde previamente se había observado su presencia. Sí se localizaron siete ejemplares autóctonos protegidos: seis galápagos leprosos y un galápago europeo, que fueron devueltos posteriormente a su medio natural.
En el conjunto de Navarra, la campaña de 2026 ha permitido capturar o recoger 107 galápagos, frente a los 59 contabilizados el año pasado. Del total, 98 correspondían a especies exóticas y nueve eran ejemplares protegidos.
Los trabajos se desarrollaron entre mayo y octubre en 15 enclaves de la Comunidad Foral y fueron realizados por personal de Guarderío de Medio Ambiente/Basozainak y de la empresa pública Orekan.
Medio Ambiente recuerda que los galápagos exóticos mantenidos como mascotas no deben liberarse en la naturaleza, ya que pueden competir con las especies autóctonas y alterar los ecosistemas acuáticos. La campaña incluye también la recogida de ejemplares entregados voluntariamente por sus propietarios.











