Numerosos vecinos se dieron cita en el lugar donde durante años vendió sus golosinas para recordar a una de las figuras más populares de la memoria reciente de Corella
Corella ha rendido homenaje a Prudencio Catalán, “el Pruden”, una figura muy querida y recordada por varias generaciones de vecinos por su presencia habitual en la vida cotidiana de la localidad.
El acto reunió a numerosas personas en el punto donde Prudencio Catalán vendió durante años sus golosinas, un espacio que desde ahora cuenta con una placa conmemorativa destinada a mantener vivo su recuerdo.

La iniciativa ha permitido recuperar una parte de la memoria popular de Corella, vinculada a esas personas que, desde una actividad sencilla y cercana, terminaron formando parte del paisaje cotidiano de la ciudad y de los recuerdos de muchos vecinos.

Durante el homenaje se vivió un ambiente especialmente emotivo, con familiares, amigos y corellanos que quisieron acompañar el reconocimiento y recordar una figura estrechamente ligada a la infancia y juventud de distintas generaciones.
La placa quedará instalada precisamente en el lugar que durante años estuvo asociado a su actividad, convirtiéndose en un punto de recuerdo para quienes conocieron a “el Pruden” y también en una forma de acercar su historia a quienes no llegaron a compartir aquella época.
Con este homenaje, Prudencio Catalán queda unido de manera permanente a la memoria colectiva de Corella, como uno de esos personajes populares que dejaron huella desde la cercanía y la vida diaria.











