La Policía Nacional intervino este lunes en oficinas relacionadas con el empresario Ramón Lázaro, expresidente del CD Tudelano, en una operación que se ha saldado con siete detenciones en Navarra
Corella ha sido este lunes uno de los escenarios de una operación policial de alcance autonómico. Agentes de la Policía Nacional accedieron a unas oficinas situadas en la calle La Rioja y relacionadas con el empresario Ramón Lázaro Martínez, conocido en la Ribera por su etapa como presidente del Club Deportivo Tudelano.
La actuación forma parte de una investigación judicial que, según han avanzado varios medios navarros, se dirige contra una presunta organización criminal. Las pesquisas apuntan a posibles delitos económicos, entre ellos blanqueo de capitales, fraude a la Hacienda Pública, estafa, apropiación indebida, falsedad documental, alzamiento de bienes y corrupción entre particulares.
El operativo, que permanece bajo secreto judicial, no se ha limitado a Corella. En el conjunto de Navarra se han practicado varias actuaciones policiales y, de acuerdo con las mismas informaciones, el balance provisional es de siete personas detenidas. También se habría procedido al bloqueo de bienes inmuebles, vehículos y productos financieros, además de la intervención de dinero en efectivo.
En el caso de Corella, el registro se habría desarrollado en dependencias vinculadas a sociedades de Ramón Lázaro. Una de ellas, Ramón Lázaro Martínez SL, figura relacionada con actividades de gestión cultural, recreativa, deportiva y de ocio.
Ramón Lázaro ha tenido una presencia destacada en el deporte navarro durante los últimos años, especialmente por su vinculación con el CD Tudelano. Su salida de la entidad se produjo tras el cambio en la propiedad del club, en un periodo marcado por distintas informaciones de carácter judicial y empresarial.
Por el momento no se han facilitado detalles oficiales sobre el papel concreto de cada una de las personas investigadas ni sobre el alcance económico de la presunta trama. La causa continúa abierta y bajo secreto, por lo que habrá que esperar a nuevas comunicaciones judiciales o policiales para conocer la evolución del caso.











