Redacción: Beatriz Armendáriz / Hoy Corella
El Corellano logró este domingo una victoria tan valiosa como sufrida ante el Zarramonza, imponiéndose por 3–1 en el campo de Ombatillo. Un resultado que no refleja del todo la dureza del encuentro ni las dificultades con las que afrontan los rojillos esta vuelta tras las Navidades, marcada por nuevas bajas por lesión que se suman a una ya larga lista.
El partido arrancó con un claro dominio local. El Corellano parecía dispuesto a resolver el encuentro con rapidez, pero a partir del minuto 20 el conjunto de Arróniz fue creciendo en el campo, ganando presencia y control del juego. Fruto de ese dominio, en el minuto 36 Mauleón adelantaba al Zarramonza con el 0–1, resultado con el que se llegaría al descanso.
Antes del intermedio, el Corellano reaccionó y volvió a meterse en el partido, generando varias ocasiones claras para lograr el empate, aunque sin acierto de cara a portería.
Tras la reanudación, el técnico local movió el banquillo para aportar más velocidad y frescura al equipo, pero el gol seguía resistiéndose. El punto de inflexión llegó en el minuto 68, cuando el Zarramonza se quedó con un jugador menos tras la expulsión de Xavier Gil. A partir de ahí, el Corellano supo jugar con inteligencia, desgastando al rival y adueñándose del encuentro en el tramo final.
La remontada se consumó en los últimos quince minutos. En el 81, Butio empataba el partido con un gol de pura garra. Siete minutos después, Miguel Poyales culminaba la reacción rojilla anotando el 2–1. Ya en el tiempo añadido, en el minuto 93, Butio firmaba su doblete y sentenciaba el encuentro con el 3–1 definitivo, desatando la alegría en unas gradas entregadas.
Una remontada épica que permite al Corellano colocarse tercero en la clasificación de la Preferente Navarra. El próximo domingo, el conjunto rojillo recibirá al Aluvión de Cascante en un duelo clave, en el que no podrá permitirse una derrota si quiere mantenerse en los puestos altos de la tabla.











