El Ejecutivo navarro ha dado un paso decisivo para facilitar el acceso a las indemnizaciones económicas destinadas a personas afectadas por enfermedades causadas por la exposición al amianto. Esta iniciativa impulsa la aplicación práctica del Fondo de Compensación establecido por el Estado para reparar los daños derivados del contacto con este material peligroso.
El Departamento de Salud ha constituido oficialmente el equipo de valoración de patologías relacionadas con el amianto, un grupo de profesionales especializados en salud pública, laboral y medioambiental que será el encargado de certificar formalmente las dolencias vinculadas a esta sustancia. Este paso es clave porque la emisión del certificado de patología es un requisito imprescindible para poder solicitar las indemnizaciones correspondientes.
La certificación puede tramitarse tanto de manera electrónica, mediante certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve, como de forma presencial en los registros del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) o en cualquier oficina de registro del Gobierno foral. Una vez presentada la solicitud, el equipo evaluador cuenta con un plazo máximo de tres meses para emitir su dictamen.
Este mecanismo no solo beneficia a quienes tienen un reconocimiento de incapacidad permanente derivada de una enfermedad profesional relacionada con el amianto, sino también a otras personas diagnosticadas con patologías graves como mesotelioma, cáncer de pulmón, cáncer de laringe o asbestosis con afectación funcional significativa, siempre que no hayan recibido ya una compensación completa por estos daños.
Además, se ha establecido que el plazo para solicitar la compensación es de hasta cinco años desde el reconocimiento de la incapacidad, con una extensión hasta septiembre de 2030 para quienes hubieran obtenido dicho reconocimiento antes de septiembre de 2025.
Para resolver dudas o recibir asesoramiento sobre el proceso, el ISPLN ha habilitado canales de atención a través del correo electrónico y de un número de teléfono específico para atender a las personas afectadas.











