01/03/2026

Corella celebra una tarde de toros marcada por la emoción y el triunfo de los diestros

El festejo se vio interrumpido por el grave percance sufrido por Manuel Escribano, que fue trasladado al hospital de Tudela con una luxación y diversas contusiones

La plaza de toros de Corella vivió este domingo una tarde intensa en la que no faltaron la emoción, la entrega de los matadores y también la preocupación tras el percance sufrido por el sevillano Manuel Escribano, que fue evacuado al Hospital Reina Sofía de Tudela después de ser prendido durante el tercio de banderillas del segundo toro de la corrida.

La tarde había comenzado con un primer astado que mostró bravura en varas y que exigió oficio en la muleta. La faena, sin llegar a romper del todo, mantuvo la atención de los aficionados y marcó un arranque serio para el festejo. Fue en el segundo toro, de nombre Barajador, cuando la plaza contuvo la respiración: en plena ejecución de las banderillas, Escribano fue alcanzado y cayó a los pies del animal. De inmediato fue atendido en la enfermería y, poco después, por megafonía se anunció que debía ser trasladado al hospital para una exploración más exhaustiva. El toro fue finalmente estoqueado por El Fandi, que se ganó una oreja por su labor.

Ya en el Hospital Reina Sofía de Tudela, las pruebas médicas confirmaron que el diestro sufre una luxación acromioclavicular derecha, así como una fractura en el margen glenoideo inferior de la articulación glenohumeral derecha y policontusiones múltiples. No será necesaria la intervención quirúrgica, aunque deberá guardar reposo y llevar el brazo inmovilizado en cabestrillo durante las próximas semanas.

El tercero de la tarde ofreció más nobleza que sus predecesores, aunque la faena quedó a medio gas y sin excesivo lucimiento. El cuarto, en cambio, resultó más complicado y exigió firmeza en la lidia, provocando momentos de tensión y esfuerzo por parte del torero que lo enfrentó.

El quinto toro inicialmente pertenecía a la ganadería de El Torero, pero se partió un pitón de salida y tuvo que ser sustituido. Este nuevo astado permitió a Fabio Jiménez mostrar lo mejor de su tauromaquia. El joven matador supo aprovechar la movilidad del animal y conectó con el público, que reconoció su entrega con una cerrada ovación que puso el broche emotivo a la jornada.

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