La fundadora de la asociación Mumkoa nos habla del impacto real de la terapia asistida con animales en colegios, bibliotecas y centros sanitarios.
Elizabeth Francés Arenas fundó Mumkoa con un propósito claro: ayudar a las personas a través de la intervención asistida con animales. Desde entonces, sus compañeros caninos Klaus y Mathilda han visitado colegios, bibliotecas y hospitales, creando lazos únicos con niños, mayores y personas en situaciones delicadas. En esta entrevista descubrimos cómo surgió esta iniciativa, cómo se trabaja con los perros y por qué esta metodología está transformando el ámbito educativo y social en Navarra.
¿Cómo y cuando nació Mumkoa?
Asociación Mumkoa nació hace unos años con el objetivo de ayudar a las personas a través de los animales.
¿Qué te inspiró a poner en marcha este proyecto tan especial?
Siempre me han gustado los animales y me informé que existía este tipo de profesión en el que se unían los animales y el poder ayudar a las personas a través de ellos. Me formé en esta profesión y preparé primero a Klaus y luego a Mathilda como perros de terapia. Los perros empiezan a trabajar alrededor de los 2 años, cuando ya tienen una madurez.
¿Qué tipo de terapias asistidas con animales ofrecéis en la asociación y a qué colectivos van dirigidas?
Realizamos intervenciones asistidas con animales en diferentes colectivos. Trabajamos con niños/as, tercera edad, colectivo de diversidad funcional y con diferentes entidades del ámbito social. Estamos presentes en Colegios, Bibliotecas, Centros Hospitalarios y diferentes asociaciones.
Hace unas semanas hemos empezado un programa muy especial en Clínica Universidad de Navarra en el área de oncología infantil y neuropediatría con el que estamos muy ilusionados y felices de poder llevarlo a cabo.

¿Cuál es el impacto más significativo que has observado en los niños o ancianos que participan en las sesiones?
La motivación que los perros provocan en ellos para realizar las actividades y para acudir a las sesiones, así como el impacto positivo emocional que les produce.
Trabajáis en colegios de Tudela y Pamplona ¿cómo es el proceso de colaboración con los centros educativos?
El Ayuntamiento de Tudela hace 3 años que impulsa este programa para todos Colegios de Tudela y en Pamplona los Colegios a los que acudimos sufragan el gasto ellos mismos con sus recursos. En los Colegios trabajamos conjuntamente con el equipo psicopedagógico del centro, se valora el alumnado que puede ser candidato a las sesiones y los objetivos a trabajar con ellos.
¿Qué perfil de menores atendéis habitualmente? ¿qué tipo de necesidades educativas o personales presentan?
Atendemos alumnado con diferentes necesidades especiales de aprendizaje, así como soporte emocional en casos de alumnos especial vulnerabilidad.
Trabajamos con alumnado con dislexia, TDAH, TEA, absentismo, procesos de duelo, bullying…
¿Abordáis problemas como el bullyng o el absentismo escolar? ¿cómo actúan los perros en estos casos concretos?
Los perros entran por la parte emocional, no critican, no juzgan y ejercen de elemento motivador para acudir al Colegio.
¿Qué características tiene que tener un perro para poder participar en estas terapias? ¿cómo es su formación?
Para ser un perro de terapia la raza no es determinante pero sí que hay unas razas más predispuestas que otras debido a su carácter. La característica principal es que tenga un buen carácter, sociable y obediencia. Klaus y Mathilda se han formado y están acreditados como perros de terapia.
Trabajas con tus propios perros, Klaus y Mathilda. ¿podrías contarnos un poco sobre ellos y cómo se implican en las sesiones?
Klaus y Mathilda son perros de familia y viven conmigo. Les encanta viajar y a Klaus le gusta mucho nadar. En las sesiones se complementan muy bien entre los dos, mientras que Klaus es muy sociable y cariñoso, Mathilda al principio es algo tímida, pero Mathilda tiene algo muy bueno, percibe muy bien las emociones de las personas y se suele acercar a la persona que necesita más ayuda.
¿Qué tipo de actividades o dinámicas realizáis en las sesiones de terapia asistida? ¿podrías compartirnos algún ejemplo en concreto?
Las actividades que realizamos son muy diversas según los objetivos que queramos trabajar. Desde lectura asistida con perro en los Colegios y Bibliotecas, como actividades de motricidad fina, gruesa, cognitivas…
En los Colegios desarrollamos un programa propio llamado “Huellas y Libros” en la que la actividad principal es la lectura, pero también trabajamos otras actividades según el objetivo a conseguir, todas actividades que realizamos en los centros educativos tienen como fin trabajar un aspecto en concreto.
También realizamos ocio asistido con otros colectivos en el que no hay un fin concreto si no, el pasar un rato agradable.
Además de la intervención en colegios, realizáis talleres de animación a la lectura en bibliotecas. ¿qué aportan los perros a estas actividades?
Estamos en las Bibliotecas de Cintruénigo y Corella, ambas impulsadas por sus respectivos Ayuntamientos. En las Bibliotecas no se trabaja con objetivos sino como bien dices, son talleres de animación a la lectura. El fin es que se consiga un hábito lector y una motivación para que luego por iniciativa propia cojan un libro en casa. Hay resultados muy positivos, en la mayoría de los casos se consigue y además suelen comenzar a leer a sus mascotas, leen desde a perros, gatos hasta algunos leen a su conejo o agapornis, según el animal que tengan en casa, pero ahí está la clave, da igual a quien lean, pero que tengan esa motivación por leer.
¿Cómo ha sido la acogida de estas terapias por parte de los docentes, las familias y los propios usuarios?
Desde que comenzamos en Bibliotecas y Colegios ha habido una gran acogida tanto por parte de los docentes en los Colegios, como las familias y los propios niños. En Bibliotecas igualmente, era algo innovador en la Ribera y el resultado está siendo muy positivo.
¿Qué retos habéis encontrado en la implantación de esta metodología en el entorno educativo o social?
El reto más difícil fue el empezar a desarrollar la actividad ya que era algo desconocido e innovador y la mayoría de la gente no conocía este tipo de actividad. Al principio estaban con un poco de incredulidad, no se hacían a la idea de cómo un perro podía cambiar tanto el estado emocional de una persona. Al ver el impacto que producen, la valoración fue muy positiva y a día de hoy estamos muy contentos con los resultados.
¿Qué planes de futuro tienes para Mumkoa? ¿te gustaría ampliar la intervención a otros colectivos o territorios?
Nos gustaría extender nuestro programa a más Colegios y se puedan beneficiar de este tipo de intervenciones muchos más niños/as con necesidades especiales de aprendizaje.
Desde aquí nos gustaría agradecer a todos Ayuntamientos, Colegios, Bibliotecas, Centros Hospitalarios, las distintas entidades sociales y familias por confiar en nosotros y hacer este sueño realidad, que como bien dice el nombre de nuestra asociación, Mumkoa, significa sueño bonito en japonés, que mejor sueño que el poder ayudar a las personas a través de los animales.
Para quienes deseen colaborar o conocer más sobre vuestro trabajo, ¿cómo pueden contactar con vosotros o seguir vuestra labor?
Nos pueden seguir en nuestro Instagram: @iaa.mumkoa












